Profundicemos un poco en cuanto a quién en verdad matamos cuando nos alimentamos de carne.
Veamos los que nos dice la antigua sabiduría, por ejemplo el punto de vista de El Bhagavad Gita (14:15) cuando declara: “Cuando alguien muere en la modalidad de la ignorancia, nace en el reino animal”.
Modalidad de la ignorancia significa: bajos instintos, bajas calidades y sobre todo bajas cualidades como ser humano. Estás personas nacen como animales después de muertos. Nos habla El Gita de reencarnación aquí, y nos lleva a cuerpos de animales por causa de nuestras bajas acciones o el mal karma que generamos.
Esto significa que la misma alma que habitaba un cuerpo humano, va a vivir en un cuerpo de animal después de su muerte debido a sus malos hábitos, costumbres y comportamiento. Interesante punto de vista. De aquí ha de nacer la igualdad entre todas las entidades vivientes.
En el antiquísimo Manu Samhita, el primer código civil escrito que existió, se expone:
“Existen 6 culpables cuando se mata a un animal; la persona que da el permiso para matar (dueño), la persona que mata al animal, la persona que vende la carne del animal, la persona que compra la carne, la persona que cocina la carne y la persona que come la carne”.
Un código al parecer mucho más civilizado y justo que los nuestros actuales, en donde la matanza de animales ni se considera como algo penado.
Los científicos, expertos y líderes actuales en todas las ramas de la ciencia occidental, tienen la peregrina idea –venida de quien sabe donde- de que antes que esta civilización actual, no ha existido en este mundo civilizaciones avanzadas en la antigüedad. Y que el mundo acaba de empezar y ya se va acabar. Cuando las pruebas -que demuestran lo contrario- están regadas por todos lados y a la vista de todos.
Yo preguntaba a unos expertos en cultura Maya –ahora que están de moda- ¿Por qué si los Mayas supuestamente vivieron 2,000 años, por que usaban un calendario que contabilizaba 100 veces más tiempo? En su respuesta encontré mucha especulación y poca ciencia. No saben.
Prácticamente en cualquier ruina antigua, si uno observa, encontrará que han existido en este planeta, procesos científicos y constructivos completamente diferentes a los actuales y que los expertos no saben explicar y en muchos casos no pueden repetir ni con la maquinaria actual. Y las pretendidas explicaciones de expertos y técnicos son cuanto menos lamentables.
Pero la generalidad de las personas, más preocupadas en sus necesidades diarias, siguen lo que sus líderes y supuestos expertos dicen, y a estas cosas no les ponen interés alguno.
Para no tener que explicar algo que no pueden explicar, a toda la historia escrita que nos ha llegado de estas culturas o de civilizaciones provenientes de ellas, las llaman leyendas o mitología.
Y sin embargo, se acepta como verdad, despropósitos tan grandes como “que venimos del mono”, eso sí es mitología del siglo XIX en su forma más pura, un tremendo desatino en el mejor de los casos.
¡¡¡¡Pero lo más increíble es que defienden la aberrante estupidez, como que fuera la verdad más absoluta!!!!
